Camino de la oficina

Un Cristo en la calle, que parece camino de la oficina. El Cristo cotidiano, el Dios de las pequeñas cosas, el de la señal de la cruz en la barra de pan, el que nos queda cuando se va el humo del incienso y el último redoble de tambor. El Cristo que te acompaña cuando llegas a tu casa después de un largo viaje y llamas a tu madre. “Ya he llegado” y escuchas al otro lado “Gracias a Dios”.El de la abuela que se persigna al salir a la calle, el Dios humano con el que te sientas en el último banco de una iglesia vacía para que te escuche lo que Él ya sabe y para que te diga lo que tú ya sabes. El Dios de una estampita guardada en la guantera, junto con el dibujo al mejor papá del mundo. Mi Dios del dia a dia, consuelo y tormento, mi Cristo de la duda camino de la oficina.

Diego Ríos Padrón es abogado y urban sketcher. Síguele en Twitter: @LaMalagaModerna