Jericó

El misterio denso de la piedra –presión y tiempo- que asciende con firmeza; los fustes que se elevan seguros sosteniendo los cánones infalibles de los clásicos: arquitrabe, friso y cornisa; los sólidos estribos que soportan y los arcos que reparten los empujes. La altiva geometría de la torre (quién lo diría) ahora se conmueve. Gravitan las dovelas, reflejan los sillares la luz temblorosa de los arbotantes, vibran (igual que en Jericó) los muros aplomados. Todo es sensible al paso del Amor.

Carlos Ismael Álvarez es abogado y pregonero de la Semana Santa de Málaga. Síguele en Twitter: @carlosIsmael51