Me alegro de verle

El porterillo te permite llamar a cada casa, a cada vecino. De todos ellos, sabes quién te abrirá aunque te equivoques de botón. Lo sabes porque siempre te abre la puerta gentilmente, te sonríe a cualquier hora, en cada encuentro. Te sorprende sabiendo tu nombre, hace que siempre te pares. Tengo la suerte de tener ese vecino. Siempre va cargado, parece llevar la carga de todo el barrio. Es de pocas palabras, aunque certero. Siempre me alegro de verle y se lo digo. Él lo sabe pero le gusta oírlo.

Marta Jiménez es periodista, síguela en Twitter: @MartaJimenez85