No mires a otro lado

“allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras”,

Ángel González, A mano amada

La Cruz, siempre en el medio. La que en la noche oscura te llama y espera tu mirada. No la ignores, la Cruz no es sufrimiento para quien la ama, sino una llama de vida, una compañera que nos ayuda a no olvidarnos del pasado. Tu Cruz no es cualquiera. Ponte a sus pies, habla a los pies del Crucificado, como lo haría un amigo y, sobre todo, escucha y no mires a otro lado. Porque mientras el mundo gira, la Cruz permanece.

Fco. Javier Cristófol es periodista. Síguele en Twitter: @fjcristofol