Sin prisa, como el que sabe andar soñando

Caminan siempre juntos por la calle del destino a diario, sin prisa, como el que tiene toda una vida por delante o los días contados. A su paso se encienden las luces como ojos hambrientos de sueños en un atardecer temprano, rompen relojes de arena, se yerguen paralelos al asfalto que un día fue carretera de barro.

Después de vivir muchos años, uno sabe que cualquier camino sin ilusiones  es una guerra a campo abierto.

-Abuelo, se puede volar y seguir caminando.

Zaira Leclerc es dependienta, síguela en Twitter: @SrtaLeclerc