Tinta post mortem

Tu sombra de ciprés se hizo negro cuchillo en el suelo; tu corazón, mármol; tus “te quiero”, un epitafio; tu recuerdo, un cuervo negro graznándome sobre la cruz de un “no puedo volver a ti”; tus gemidos desafinaron hasta volverse letanías.

Tú, silenciosa asesina que decidió coagular mis latidos y ahorcar mis suspiros con el hilo de las Parcas. Tú, ángel negro de resplandeciente guadaña, decidiste que mi tumba fuera tu vacío.

Te espero enterrado en el olvido mientras me hago cenizas en el Infierno.

Whitejoker Manson es monitor de tiempo libre. Síguele en Twitter: @JokersMayCry