Un reproche eterno

El tiempo estampado en una corriente de realidad en claroscuros. El silencio como testigo de la infinita batalla contra todo; y contra todos. Un corazón sin muebles que agotan el eco de la soledad.  La gotera congelada bajo los cimientos maltrechos por la desesperanza. Una canción de amor sin guitarra. La penitencia de los hombres sin consuelo. Una bandera en la orilla de ninguna parte. La plegaria de lo imposible frente a la mirada de la impotencia.

Francis Ruiz es expatriado. Síguele en Twitter: @FrancisRuizp